
La inflamación crónica es un factor clave en esta enfermedad neurodegenerativa y se cree que la inflamación oral puede ser uno de los factores que contribuyen a este proceso.
La revista científica sciencieadvances publicó un artículo donde postula que la «Porphyromonas gingivalis , el patógeno clave en la periodontitis crónica, se identificó en el cerebro de pacientes con enfermedad de Alzheimer».
La enfermedad de Alzheimer
El Alzheimer es una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes en la actualidad, la padecen alrededor de 50 millones de personas en el mundo, y se caracteriza por la pérdida gradual de la memoria, la capacidad cognitiva y la funcionalidad. Afecta principalmente a la población mayor de 65 años, aunque también se dan casos de personas de menos edad.
Los primeros síntomas de esta enfermedad varían de una persona a otra, pero la memoria es lo primero que se ve afectada. Otras manifestaciones son:
- Dificultad para expresar palabras o ideas
- Repetir preguntas
- Tardar más tiempo en finalizar tareas diarias
- Cambios humor repentinos
- Deambular y/o perderse.
- Tener más ansiedad y tornarse agresivo
La salud bucal y el alzheimer
Pese a años de investigación, la comunidad científica aún no encuentran los factores que inciden en desarrollar la enfermedad de alzheimer. Tampoco han encontrado el tratamiento que permita que millones de personas que sufren esta patología mental logren recuperarse.
Sin embargo, los estudios científicos que se desarrollan alrededor de todo el mundo, han demostrado avances que permitir relacionar algunas afecciones con esta enfermedad de la memoria. Uno de ellos es precisamente el que vincula la salud bucal y el alzheimer.
Según el artículo publicado en la prestigiosa revista científica scienceadvance una bacteria que se presentan en la periodontitis crónica, accedería desde las encías al cerebro aumentando la posibilidad de los pacientes de desarrollar alzheimer.
Si bien en un comienzo se consideraba que la relación era inversa, es decir, los pacientes con alzheimer, al descuidar su salud bucal, desarrollaban la enfermedad de las encías, los últimos estudios demuestra que es al revés. La falta de una higiene dental es la que favorece el deterioro cognitivo.
La bacteria que pasa de la boca al cerebro
Si bien en la boca coexisten miles de bacterias, la porphyromonas gingivalis, es la que influye directamente en el desarrollo de la enfermedad de las encías.
Las últimas investigaciones descubrieron que este patógeno pasa de la boca al cerebro, destruyendo las células nerviosas que conducen a la pérdida de memoria y a la larga, al alzhéimer. Pero esto no implica que la bacteria por sí misma es la que provoca el desarrollo de la enfermedad, sino que su presencia aumenta las posibilidades de padecerla.
Prevención de la enfermedad de las encías
Si bien se necesitan más investigaciones y estudios científicos para comprender completamente la relación entre la salud bucal y el alzheimer, es importante que nos preocupemos de la prevención y el tratamiento de las enfermedades de las encías.
La gingivitis se produce por la acumulación de placa bacteriana entre los dientes y las encías, provocando que estas últimas se inflamen y sangren. Si el paciente no acude al dentista para tratar esta patología en su etapa inicial, la enfermedad sigue avanzando hasta convertirse en periodontitis, que en sus casos más extremos puede causar la pérdida de piezas dentales.
Pese a que aún no es posible afirmar que la enfermedad de las encías crónica conduce necesariamente a desarrollar la enfermedad de la memoria, si podemos tomar algunas acciones que contribuyan a una buena salud bucal:
- Mantén una buena rutina de higiene bucal que incluya cepillado y uso de hilo dental.
- Realiza cada seis meses una limpieza dental profunda.
- Visita periódicamente la consulta odontológicamente para revisar el estado de tus encías
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