Este artículo fue revisado por la doctora Francesca Burattini, rehabilitadora oral de Clínica Everest.
Si has sufrido un accidente dental, caries profundas o desgaste por bruxismo, es probable que tu dentista te recomiende una incrustación dental. Pero ¿Cuáles son los diferentes tipos de incrustaciones y en que se diferencian de otras restauraciones como coronas o resinas?
En este artículo de Clínica Everest, te explicamos más sobre esta alternativa de tratamiento: cuáles son los principales tipos de incrustaciones, cómo se clasifican y qué ventajas ofrece cada una. Descubre por qué es una opción moderna, estética y conservadora para restaurar la salud de tus dientes sin comprometer su estructura natural.
¿Qué es una incrustación dental?
Una incrustación dental es un tratamiento restaurador que se utiliza para reparar dientes con caries profundas, fracturas o desgaste, especialmente en molares y premolares.
A diferencia de una resina, que rellena cavidades pequeñas, o de una corona, que cubre todo el diente, la incrustación solo cubre la parte dañada, incluyendo una o más cúspides (las puntas de las muelas). Esto permite proteger la pieza dental y conservar al máximo el tejido sano.
¿Qué materiales se utilizan para hacer las incrustaciones dentales?
- Porcelana o cerámica: Muy estéticas y resistentes.
- Resina compuesta: Buena durabilidad y ajuste de color.
- Zirconio: Alta resistencia y aspecto natural.
- Oro u otros metales: Muy resistente, aunque menos usado hoy por motivos estéticos.
Este tipo de restauración ofrece una solución duradera, funcional y estética para devolverle fuerza y forma al diente sin comprometer su estructura natural.
¿Cuáles son los diferentes tipos de incrustaciones y sus diferencias?
Cuando se trata de restaurar un diente dañado, existen varios tratamientos posibles, y elegir el adecuado depende del tipo y la extensión del daño. Aunque todos buscan devolver la funcionalidad y estética al diente, no todos cubren la misma área ni requieren el mismo nivel de intervención. A continuación, te explicamos las principales diferencias:
Aunque no tengas todos tus dientes naturales, la higiene bucal diaria sigue siendo fundamental, especialmente durante la noche. Tanto la boca como las prótesis removibles pueden acumular restos de comida, placa bacteriana y hongos, lo que aumenta el riesgo de infecciones orales y enfermedades sistémicas.
Por eso, es importante mantener la boca limpia todos los días, incluso en personas totalmente desdentadas.
¿Cuál es mejor? Depende del grado de daño. Mientras las resinas son ideales para caries pequeñas, las incrustaciones ofrecen mayor resistencia y conservación del diente natural en casos moderados, al contrario de la corona que cubre todo el diente.
¿Cuándo es necesaria una incrustación de dientes?
Un dentista puede sugerirte una incrustación en los siguientes casos:
- Caries extensas que comprometen las cúspides y no pueden tratarse con una resina, pero no justifican una corona.
- Fracturas menores o defectos estructurales del diente.
- Reemplazo de incrustaciones antiguas (por estética o filtraciones).
Sin embargo, es muy importante que la decisión sobre la elección entre una resina, inlay, onlay, overlay o corona sea basada en un diagnóstico profesional, tal y como indica la Universidad Estadounidense de Prostodoncistas.
Beneficios de una incrustación dental
Conservación del diente natural
A diferencia de las coronas, que requieren tallar gran parte del diente, las incrustaciones preservan al máximo la estructura dental sana, lo que prolonga su vida útil.
Mayor durabilidad
Fabricados en materiales como porcelana (cerámica) o zirconio, las incrustaciones pueden durar entre 10 y 15 años —o incluso más— con los cuidados adecuados. De este modo, logran superar la resistencia de las resinas tradicionales. Gracias a su alta resistencia a la fractura, estos materiales los hacen especialmente adecuados para pacientes con bruxismo.
Estética Natural
La mayoría de las incrustaciones están diseñadas para imitar el color y la forma del diente, y así evitar el aspecto metálico de otro tipo de restauraciones.
Precisión con tecnología CAD/CAM
En Clínica Everest, utilizamos tecnología digital de última generación para diseñar y fabricar incrustaciones con un ajuste preciso, todo en una sola sesión. Esto no solo mejora la comodidad del paciente, sino que también reduce el riesgo de filtraciones o caries recurrentes.
¿Cuál es el procedimiento CAD-CAM?
En clínicas normales, el proceso suele requerir dos visitas al dentista: una de evaluación y preparación del molde, y la segunda de colocación de la incrustación. Sin embargo, en Clínica Everest puedes realizar todo el procedimiento en un mismo día gracias a nuestra tecnología avanzada:
Escaneo digital:
Luego de la preparación dental, se toma una impresión digital del diente, sin necesidad de moldes tradicionales.
Diseño asistido por computadora (CAD):
El odontólogo diseña la incrustación (onlay, inlay, etc.) directamente en pantalla.
Fabricación en clínica (CAM):
Una fresadora fabrica la pieza en pocos minutos con materiales como resinas o diferentes tipos de cerámicas.
Colocación inmediata:
Una vez lista, la incrustación se prueba y se cementa en la misma sesión.
Si experimentas dolor en los dientes, no lo dejes pasar y visita a tu dentista lo antes posible. La prevención es clave para evitar problemas mayores y, en muchos casos, la necesidad de tratamientos más complejos, como una incrustación. Sin embargo, si este procedimiento es necesario, ten la seguridad de que es completamente seguro y cómodo.
En Clínica Everest, contamos con un equipo de odontólogos especialistas en diversas áreas de la salud dental. Nuestros rehabilitadores orales, con amplia experiencia, te guiarán durante todo el tratamiento, empleando la más avanzada tecnología para brindarte una experiencia de calidad y confort.
¡No esperes más! Agenda tu consulta llamando al 2 2584 7120 o a través de nuestro sitio web en agenda.clinicaeverest.cl.
Preguntas frecuentes (FAQs) de Alineadores invisibles
Una incrustación bien cuidada puede durar entre 10 y 30 años, dependiendo del material utilizado (como cerámica, zirconio o resina compuesta) y de los hábitos del paciente. Mantener una buena higiene oral, evitar morder objetos duros y asistir a controles dentales periódicos ayuda a prolongar su vida útil.
No, el procedimiento se realiza bajo anestesia local, por lo que no deberías sentir dolor durante la intervención. Es posible que experimentes una leve sensibilidad al frío, calor o presión durante uno o dos días después, pero suele ser temporal y manejable con analgésicos suaves si es necesario.
El costo de una incrustación varía según el tipo de material, la complejidad del caso y la tecnología utilizada (por ejemplo, si se realiza con CAD/CAM en una sola sesión). Generalmente, tiene un valor más alto que una resina tradicional, pero suele ser más accesible que una corona. A largo plazo, también puede representar una mejor inversión por su durabilidad y capacidad de conservar más tejido dental natural.












